miércoles, 21 de febrero de 2007

Movidos por la curiosidad

Una de las cualidades que ha caracterizado al ser humano desde siempre ha sido la curiosidad. Esta es uno de los principales móviles que lo ha llevado a observar los fenómenos naturales y a buscar respuestas a las preguntas que estos le plantean. Es también la base de la ciencia, como una forma de dar respuesta a lo que vemos.

A medida que el hombre evoluciona -es decir, pasa de ser un cazador recolector y se establece en comunidades agrícolas-, la ciencia comienza a tomar un papel importante en estas sociedades, como herramienta útil para la resolución de problemas prácticos relativos a medición del tiempo, conteo de producción y construcción de edificaciones, etc. Tales son los inicios de la astronomía y las matemáticas.

En la actualidad, la ciencia es muy distinta a la ciencia antigua y el conocimiento científico ha alcanzado un grado jamás imaginado. Todos estos desarrollos han cambiado profundamente nuestra calidad de vida y la forma en que entendemos el mundo. Sin embargo, los móviles siguen siendo los mismos; el desarrollo científico todavía va de la mano de los adelantos tecnológicos y de la curiosidad humana. Más aún, esta se encuentra en todos y cada uno de nosotros; se manifiesta cuando, por ejemplo, desarmamos un auto para saber "qué tiene dentro". Los sentidos y nuestra mente son las grandes herramientas que nos permiten explorar la naturaleza.